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Mar, Dic
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El fraude de una científica que hizo pasar su propia sangre como si fuera de 98 pacientes

Salud
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María Cristina Miron Elqtub trabajaba en un centro de investigación oncológica de alto nivel. Se descubrió que las 98 muestras que respaldaban los resultados de sus estudios eran su propia sangre.

La bióloga María Cristina Miron Elqtub trabajaba en el MD Anderson Cancer Center, de la Universidad de Texas, en Houston, uno de los centros oncológicos de alto nivel en el mundo. Así era hasta la semana pasada, cuando la Oficina de Integridad en Investigación (Office of Research Integrity-ORI) del Departamento de Salud y Servicios Humanos del Gobierno de EE UU. descubrió que la científica había falsificado muestras de sangre en dos de las investigaciones en las que fungió como asistente.

Según el reporte de ORI, la científica Miron Elqutub registró fechas y proporcionó sus propias muestras de sangre para hacer que estas muestras fueran etiquetadas como la de 98 sujetos en un estudio de genética del cáncer. Según el Houston Chronicle, la investigadora admitió su conducta ante el comité científico del MD Anderson.

La Oficina de Integridad en Investigación comunicó que Miron Elqtub está involucrada “en mala conducta en investigación al falsificar y/o fabricar intencionalmente y con conocimiento de causa los datos que se incluyeron en dos informes de progreso de la investigación y en dos artículos científicos” publicados en la revista Plos One, en junio de 2015, en la revista especializada Cancer Journal for Clinicians, en febrero de ese mismo año. 

De acuerdo con El País de España, esta oficina ya detalló el caso de Bhavathi Naranyanan, exprofesora de la Universidad de Nueva York y señalada por falsificar experimentos en tres estudios relacionados con tumores como el cáncer de cuello uterino. Otro caso es el de la investigadora Colleen T. Skau, que pertenecía al Instituto Nacional de salud de Estados Unidos, ex becaria postdoctoral en el Centro de Biología Celular y Fisiología del Instituto Nacional del Corazón, que falsificó datos en 10 ocasiones en dos artículos publicados en las prestigiosas revistas Cell y Proceedings of the National Avadamey of Sciences, en 2016. (Lea también: Grandes tramposos de la ciencia)

Como parte del hallazgo de ORI, la investigadora acordó supervisar su investigación durante tres años y que cualquier institución que la emplee solicite fondos federales para certificar que los datos que proporciona son legítimos. La investigación del MD Anderson fue financiada por el Instituto Nacional de Investigación Dental y Craneofacial, parte de los Institutos Nacionales de la Salud.

En lo corrido del año, esta oficina ya ha identificado 6 casos de fraude científico.

Uno de los casos más sonados de la historia reciente de la ciencia es la del científico chino Hwang Woo-suk, que anunció en 2004 y 2005 haber clonado un embrión humano y extraer células madre de él. Esto significaría un avance en la curación de enfermedades terminales, pero un año después, la Universidad de Seúl confirmó que Woo-suk falsificó los más de 200 experimentos, y que nunca existieron las células madres (aunque se le reconoce que fue el primer científico en clonar a un perro, en 2005).