All for Joomla All for Webmasters
11
Mar, Dic

ALBERTO HERNÁNDEZ, CADENAS HUMANAS SUPLEN APATÍA INSTITUCIONAL Y DE TV

Pilar Enjamio
Typography

Tristemente no he visto a ningún partido político hablar de búsquedas y presupuestos para desaparecidos.

Alberto Hernández Cortés desaparecido el 4 de agosto de 2018 en Casas Nuevas, en Mula en la provincia de Murcia lugar donde hay barrancos y precipicios cerca y si a ello sumamos que necesita tratamiento médico debido a un trastorno esquizoide no es nada desacertada la idea de desorientación o creer alguien le ordenaba dirigirse a algún lugar.

Por tanto, el tiempo es oro, no se puede desperdiciar un minuto ni un solo segundo.

En esta campaña tenemos a un héroe que no es otro que su hermano JERO, que lucha incansablemente para que cadenas humanas participen en batidas y búsquedas, algo en lo que debieran implicarse instituciones.

Se acerca la Navidad, hay una madre y una familia sufriendo con esa angustia incesante de no saber, no saber que caminos tomar, desconocer como estará Alberto, si pasará frío o sin alimento, si se perdió y no sabe volver o si está herido y se puede recuperar o ha ocurrido un trágico suceso.

Nunca desterramos la positividad mientras existe una mínima duda o resquicio de éxito porque todo es posible y para que todo sea posible hay que sumar profesionales especializados a esta implicación humana que hace tanto y tanto, que es guía, tesón y fuerza con su capitán JERO.

He hablado y seguiré hablando con televisiones para que le den voz porque no todo es audiencia, no puede perderse la humanidad, la solidaridad y menos en fechas tan familiares.

Que empaticen, que se pongan en el lugar, solamente un instante, de esta familia que no vive porque pudo ser la suya, la de cualquiera.

Una vida es sagrada, importantísima y debe lucharse porque la línea que separa la vida de la muerte es muy tenue y puede depender de un solo minuto.

Entrañables las imágenes de los hermanos de niños chicos que acaso sirvan para remover el corazón endurecido de muchos y que esa imagen, años después, pueda repetirse con la alegría de la aparición de Alberto de la forma que sea, deambulando, desorientado porque hay una familia le ama y le espera con los brazos abiertos.

Ojalá fuese verdad el anuncio de volver a casa por Navidad. Por favor COLABORAD.

Pilar Enjamio .Psicólogo